Creo que estoy embarazada, pensó Anita. Esto es una broma, esto no me puede pasar a mí, no merezco esto, no puede ser. Las cosas no salieron como yo las pensaba. En tanto el mundo malpocado de Anita se tornaba cada vez más trágico y cualquier cosa negativa que pasaba a su alrededor ella lo consideraba como un óbice para poder salir adelante, todo me está saliendo mal, muy mal. Tal vez será la preocupación y este maldito estrés que me tiene así, ya me vendrá la regla, estoy segura de ello, ya me vendrá. Los días pasaban y cada vez conseguía atormentarse con la sola idea de tener un hijo, cuidarlo y sobretodo brindarle toda la protección que este necesita para que pueda desarrollarse con toda normalidad. La soledad se apoderaba de ella y jugaba un papel importante en su predecible vida. No puedo seguir adelante, no puedo continuar, estando sola el miedo me invade, tal vez si hubiera hecho caso a mis padres no estaría pasando por esto. No sé a dónde ir, a quien recurrir, estoy sola, estoy perdida, musitaba Anita con los ojos anegados en lágrimas. De pronto escucha que están tocando la puerta con tanta insistencia que de pronto no quería abrir por el temor de encontrarse con su padre o su madre que la buscaban con mucha desesperación. Abre Anita por favor soy Sofía, apenas Anita escucho la voz de Sofía y abrió la puerta. Pasa y siéntate le dijo. Sabes tengo noticias de tus padres, no sabes tonta, te andan buscando como locos y tu acá escondida en mi casa, tienes suerte que mis padres están de viaje, porque ellos no han de permitir esto.
Cuéntame, sabes algo de Rafael? Dijo Anita, bueno no se la verdad, me parece raro que no te haya dicho nada, se veían tan bien juntos, sinceramente no sé que es lo que está pasando entre ambos … bueno ya no empieces con todo esto si? Respondió Anita. La sola idea de pensar tan solo un poco en el, me deprime tanto que no quiero hacer cosa alguna, creo que es mejor desaparecer de este mundo para no seguir con este tormento. Calla no seas tonta, tu sabes que puedes contar conmigo para lo que sea le dijo Sofía, con una voz segura e inquebrantable. Gracias loquita, lo sé muy bien, gracias por todo. Sabes tengo que contarte algo …. Creo que estoy embarazada de Rafael. Que?? Gritó asustada Sofía. Si amiga tengo mucho miedo, la verdad es que no se que hacer. Mañana a primera hora nos vamos a escondidas al laboratorio mas cercano para que te practiquen un examen de sangre esta bien?. Me parece una idea bastante buena, asi despejaríamos toda clase de dudas.
Ya casi es medio día, voy a comprar algo para ver que hacemos esta bien, le dijo Sofía a Anita, sabes tráeme un yogurt de vainilla francesa. Mmm creo que estas con antojitos, no vaya a ser que resulte positivo y te friegues tonta. Anda tontuela no digas eso. Ni bien Sofía fue a comprar algunas cosas para preparar el almuerzo, Anita pensaba muchas cosas, por ahí se le venía a la mente la idea del aborto y por otro lado de tener al bebe entre sus brazos, pero la idea de ser madre no le venía para nada bien. De pronto sentía que el temor la invadía. Cuando Sofía no estaba con ella, Anita sentía que el mundo era muy grande y complicado para ella, asi que necesitaba de su presencia, compañía y de las locuras de su amiga para estar un poco más tranquila y segura de si misma.
Tal vez lo mejor será contarle a mis padres sobre mi estado, pero antes debo estar segura de estar en cinta, pensó Anita. Quizá con ello se acabe todo esto y mi vida recobre la normalidad y rutina de antes, pero luego recordó que no podía volver a casa porque huyo, aparentemente con rumbo desconocido con su amado Rafael, pero ahora este ultimo desapareció aterrado y sin conmiseración del lado de Anita al saber que un futuro padre de familia iba a llegar a su vida, el. (...)

No hay comentarios:
Publicar un comentario