Mi vida veía como los últimos granitos de arena del reloj con el mismo nombre caían y caían, sabía que los tiempos de permanencia de mi madre y mi padre junto a mi, rozaban el amargo final y sobretodo sabía que nuevamente llegaría la rutina de una vida sin su compañía, sin sus gritos, sin sus preocupaciones extremistas, sin sus muecas, sin sus risas, sin sus ocurrencias, sin sus abrazos, sin sus consejos, sin sus invitaciones para ir almorzar en algún lugarcito “chic” (detesto esos lugares), en otras palabras de una vida sin ellos. El momento llegó y en el momento menos esperado me encontraba con mis padres en el terminal y fue allí donde me disfracé del ser más fuerte del mundo, para no quebrarme ni explotar en llanto, con el fin de no ver a mi madre como yo, triste ante su eminente partida, fue la noche más fría de este insípido verano en mi vida; llegué a casa cabizbajo y consternado por tal situación, entro a mi cuarto y al instante me meto a la cama, me importo un carajo el dejar la luz prendida y sobre todo el dormir con la misma ropa con la que me fui a despedir a mis padres. Amaneció y no tardó el día en recordarme, ni bien percibieron mis legañosos ojos luz, que mis padres no estarían un buen tiempo a mi lado. Asumí que esa situación era parte de la vida, que la tristeza y la alegría son emociones que forman parte de tu vida, tan solo era cuestión de aprender a convivir con ellas, pensé. Es lunes y recién me doy cuenta que el tiempo que pase junto a ellos fue corto y el tiempo para mis intereses fue extremadamente largo, no me preocupe por buscar un trabajo, no me preocupe por mi futuro, no me preocupe por mi vida … no lo hacia por k sentía k mi vida eran mis padres y sentía que me habían devuelto la misma al regresar después de mucho tiempo a mi lado. Han pasado casi ya un par de semanas de su ausencia y me he dado cuenta que ese mes que estuvieron junto a mi, fue suficiente para poder acostumbrarme a ellos, ahora me veo en la necesidad de llamarlos para recordarles que aun es difícil poder asimilar la magra sensación de saberlos lejos de mi, quedándome solo el consuelo y la esperanza de vernos próximamente que me brindan a través de un mass media. Las llamadas acaban y comienzan a llegar lentamente los recuerdos que pase junto a ellos, junto a mi cabecita de brócoli y a mi fiel amigo, my dad. Es hora de despertar de esas miríficas vivencias y ponerme el traje en la piel y salir a lidiar con lo que me depara el futuro.
Señor Ramón las disculpas del caso, porque le había prometido que el siguiente escrito estaría dedicado para Usted, pero creí conveniente seguir con la secuencia del escrito anterior. Lo tendré en cuenta para la próxima publicación. Mis saludos a la corta distancia.
Pd: No se aceptan chantajes ni con los no menos famosos crocantes de fresa ni con las irresistibles mollejitas de San Andres … no no Ramón, Coca Cola helada tampoco, ni lo piense, ni lo imagine y menos lo sueñe que trataré de seguir firme con mis endebles y grises convicciones. Soooooooorry! Muajajaja!
lunes, 7 de diciembre de 2009
martes, 24 de noviembre de 2009
SOLO PARA PERSONAS DIVINAS E IMPORTANTES
El tiempo pasó y mi vida “aparentemente” seguía con las mismas carencias sentimentales de antes, la rutina, lo común y lo ordinario jugaban incansablemente a los dados con mi vida, las ganas por convertirme en polvo crecían abruptamente, era el efecto marrón solo eso, la fuerte impresión visual de una agradable y linda mujer que causó en mi la ilusión y la sensación del sentirme perdidamente enamorado.
Hago referencia a la séptima palabra de la presente publicación, debido a que pensaba que ya todo estaba acabado, que los fantasmas vestidos de recuerdos iban llegando nuevamente a mi existencia, quería mi persona encontrar por enésima vez un refugio cálido en los brazos de la crápula y en la vida utópica e interesante de Baco y vaya que lo encontró, recuerdo que ese ansiado viaje duró dos días y cuando el citado acabó sentía simplemente ganas de nada, de llamarla y decirle cosas que nunca antes me atreví a decirle, de llorar, de largarme a otro sitio y mandar todo al carajo, de abandonar a mis amigos, de desaparecer y no brindarle noticias mías a mis padres y tantas otras cosas furtivas mas. Abandoné decididamente a esas tontas ideas y me prometí olvidarme del famoso efecto sea como sea. Los días pasaron y por más intensos que eran los rayos del sol, sentía que una lluvia caía sobre mi frágil cuerpo, las semanas asomaban y aun cuando las noches eran terriblemente gélidas, aun sentía que mi corazón ardía en llamas por ella, los meses llegaron y ya para eso el efecto marrón se convirtió en casi una imperceptible brisa que apenas me tocaba.
Pasaron cuatro meses para poder redactar el presente, y cuatro fueron suficientes para poder darme cuenta que la tristeza no sería eterna en mi ser y que ahora me encuentro prudentemente riendo y viviendo momentos de verdadera felicidad con la persona mas IMPORTANTE de mi vida. Justo en estos momentos la veo dormir sobre mi cama, su rostro refleja un poco de tristeza y cansancio, tal vez no tuvo un buen día, ahora me encuentro cerca a ella, escuchando Poor Johnny de Robert Cray en el winamp y chateando con unos amigos. La canción asoma a su final así como a su fin el día y decido hacerme un espacio en esa cama para contemplar a la mujer mas DIVINA del mundo. Ahora brotan lágrimas invisibles por mi pálidas mejillas, lágrimas de emoción al saber que ella está junto a mi y que llegó a mi vida cuando sentía que mi vida se tornaba un tanto gris y vacía. Gracias Mamá por recorrer 9,866 Km, tan solo para estar mas cerca a los tuyos y mas cerca a mi y sobretodo por darme esos abrazos de oso que tanto hacian falta en mi puta vida. Te amo!.
Hago referencia a la séptima palabra de la presente publicación, debido a que pensaba que ya todo estaba acabado, que los fantasmas vestidos de recuerdos iban llegando nuevamente a mi existencia, quería mi persona encontrar por enésima vez un refugio cálido en los brazos de la crápula y en la vida utópica e interesante de Baco y vaya que lo encontró, recuerdo que ese ansiado viaje duró dos días y cuando el citado acabó sentía simplemente ganas de nada, de llamarla y decirle cosas que nunca antes me atreví a decirle, de llorar, de largarme a otro sitio y mandar todo al carajo, de abandonar a mis amigos, de desaparecer y no brindarle noticias mías a mis padres y tantas otras cosas furtivas mas. Abandoné decididamente a esas tontas ideas y me prometí olvidarme del famoso efecto sea como sea. Los días pasaron y por más intensos que eran los rayos del sol, sentía que una lluvia caía sobre mi frágil cuerpo, las semanas asomaban y aun cuando las noches eran terriblemente gélidas, aun sentía que mi corazón ardía en llamas por ella, los meses llegaron y ya para eso el efecto marrón se convirtió en casi una imperceptible brisa que apenas me tocaba.
Pasaron cuatro meses para poder redactar el presente, y cuatro fueron suficientes para poder darme cuenta que la tristeza no sería eterna en mi ser y que ahora me encuentro prudentemente riendo y viviendo momentos de verdadera felicidad con la persona mas IMPORTANTE de mi vida. Justo en estos momentos la veo dormir sobre mi cama, su rostro refleja un poco de tristeza y cansancio, tal vez no tuvo un buen día, ahora me encuentro cerca a ella, escuchando Poor Johnny de Robert Cray en el winamp y chateando con unos amigos. La canción asoma a su final así como a su fin el día y decido hacerme un espacio en esa cama para contemplar a la mujer mas DIVINA del mundo. Ahora brotan lágrimas invisibles por mi pálidas mejillas, lágrimas de emoción al saber que ella está junto a mi y que llegó a mi vida cuando sentía que mi vida se tornaba un tanto gris y vacía. Gracias Mamá por recorrer 9,866 Km, tan solo para estar mas cerca a los tuyos y mas cerca a mi y sobretodo por darme esos abrazos de oso que tanto hacian falta en mi puta vida. Te amo!.
lunes, 20 de julio de 2009
Mi Dulce Efecto Marrón 3!
Y así fué, el primer día fue fenomenal, le dejé a petición suya en su móvil mi correo electrónico, me pareció algo totalmente raro pero al final acepté y lo hice. Era domingo, mi cuarto estaba impregnado del olor de la mala noche (que en realidad fue una buena noche, por razones totalmente obvias), me levanto con unas ganas terribles hidratarme, enciendo la pc y bajo a comprar un sporade heladito con sabor a maracuyá, me conecto al messenger y noto que casi nadie interesante está conectado, reviso algunas páginas deportivas, leo algún blog desconocido ya para eso el reloj para eso marcaba casi las catorce horas y justo cuando me invadía el sueño, la pereza, el desgano y las ganas por seguir durmiendo, alguien me agrega como un nuevo contacto, sorpresa, si señores, era ella, el mismísimo y dulce efecto marrón, el reloj marcaba casi las catorce horas con trece minutos, la saludé, nos saludamos y empezamos a chatear horas de horas, nos comentamos las fotos de nuestros hi5s, nos prometimos quien dejaba más comentarios, creo que le gané por un par de comentarios al final, ya para eso el reloj nos daba las siete de la noche y nosotros seguíamos en la danza del chateo, simplemente conociéndonos e indagando un poco más sobre nosotros. Las ocho, las nueve, las diez, las once y recién me he dado cuenta que no cené, pero que rápido se paso el tiempo a su lado, el tiempo no existía, solo existía el goce de saberla cada minuto mas y mas. Mi mundo se detuvo al cien por cien ese memorable día, mi pensamiento volaba hacia ella, mis ganas querían verme a su lado, mis sueños querían ser con ella, mis momentos querían volar con ella, mi tiempo quería su cándida compañía, mis metas querían formar parte de ella y mi vida quería terminar en ella. Creo que tan grande fue mi lasitud que cerca de las doce de la medianoche terminé en los brazos de morfeo, tratando de robarle un sueño con mi dulce efecto marrón. Fuck! Amaneció, es lunes y esta vez he decidido que, a la rutina del levantarme a las ocho de la mañana, del salir de la cama apresurado, del ir contra el tiempo a la ducha, del cepillarme los dientes como un loco, del tomar un desayuno a la ligera, del tomar un taxi rogando que llegue en un par de minutos a mi trabajo, simplemente le diré Good Bye, porque ahora es el efecto marrón, el motivo por el cual le ha dado un notable sentido a mis ganas de ver y de continuar con este predecible viaje al que simplemente le llamo vida.(...)
sábado, 18 de julio de 2009
Mi Dulce Efecto Marrón 2!
El baile acabó y no quería que esa burbuja se rompa con el término de la rola, quería prolongar el tiempo con ese pegajoso y movido tema, pero me quede tan pasmado contemplando al dulce efecto marrón, que ni siquiera pude llegar a preguntarle su nombre o como había llegado a la fiestecita chic, que se yo, entre mil preguntas que del momento pueda llegar a formularle. Ella se fue al término de la canción y mi mente se quedó en blanco por unos minutos, simplemente dejé escapar al divino efecto marrón de mi insegura esfera de dominio. Llegué a mi grupo un tanto perplejo y motivado, y le pregunté al buen amigo Raúl Porcina, si conocía al famoso efecto marrón y simplemente me dijo que nunca la había visto en su vida. Mi curiosidad por saber su identidad, aquella noche creció de una manera exorbitante, hasta que, casi una media hora después de la furtiva danza, la vi nuevamente pasar delante de mis dormidos ojos y me prometí esa misma noche, que no descansaría hasta que este llegue a formar una parte inherente a mí. Y así fue, nuevamente la invité a danzar y me arriesgué a preguntarle su nombre y a pedirle su número telefónico y para mi suerte, las cosas salieron esa noche de maravilla. Nuevamente estuve dentro de una burbuja mágica, flotando levemente por la atmósfera y no era para menos, ya sabía su nombre y sobretodo ya tenía su número. Sentía en esos momentos que caía sobre mi alma una lluvia dulce y fina que se fue cristalizando en una nieve delgada y fría, era una sensación indescriptible y muy emocionante. Nuevamente mis ojos captaban terriblemente el resplandor que emanaban de sus ojos, y ella pues ni enterada. Bastaba mirarla, contemplarla en secreto para darme cuenta que ella era la persona con la cual quisiera envejecer y aun así tengo la plena convicción que de anciano estaré loco por ella, por mi famoso efecto marrón. A pesar del evidente ruido, observaba que en lo más profundo de mi alma se escuchaba un leve e inquietante sonido, un sonido hecho de la misma naturaleza que el silencio y que simplemente me está alertando sobre la existencia de un ser maravilloso. He decidido seguir simplemente lo que me dice mi voz interior, la buscaré, la miraré, la saludaré, la trataré, la conoceré, la enamoraré, la respetaré, la consentiré, la amaré y la dejaré que forme parte de mi pequeña vida bohemia con mínimos brotes de cuestiones académicos. He despertado, en mi cuarto reina el olor a cigarros y alcohol, me siento cansado, con dolor de cabeza, la lengua reseca, un evidente malestar, pero justo cuando recordé lo que me pasó la noche anterior, me sentí un hombre nuevo y con muchas ganas de ir en busca del brillo que expiden sus lindos ojos. (…)
jueves, 16 de julio de 2009
Mi Dulce Efecto Marrón!
He dejado a mis anteriores escritos a medio culminar y sin publicar (espero no se resientan conmigo), debido a esta vez tengo una razón notable y extremadamente poderosa para no poder continuar con el desarrollo de los mismos, lo siento por aquellos dos escasos lectores que esperaban el siguiente escrito. En fin, quiero empezar a compartir con ustedes, lo que me sucedió a partir del 04 de Julio del presente año, bueno la verdad, no tiene nada que ver con “El Comité de los Cinco”, me refiero por mi buen amigo Benjamin Franklin, mi ex vecino John Adams, el loco de Thomas Jefferson, mi buen amigo Roger Sherman y el extravagante y notable Robert Livingston, a quienes se les encargó la elaboración de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, en fin ya no quiero entrar en más detalles, una porque me veo muy limitado para poder explicar un tema del cual conozco muy poco y otra porque me interesa tanto como saber a qué hora despertaré al día siguiente.
En efecto, lo que me pasó ese día, fue algo “aparentemente” normal, común, quizá algo ordinario para los ojos del resto, pero lo que si realmente puedo afirmar que me pasó ese día, fue que conocí, gracias a mi buen amigo Raúl Porcina, en una fiestecita con rescatables chispazos de ser una fiestita chic, amena y acogedora conforme pasaba lentamente el tiempo; al famoso EFECTO MARRON e hizo que en forma inmediata e inexplicable, mi corazón se detuviera por algunos marcados segundos. De pronto sentí al mundo que giraba a mi alrededor como se detenía al ver pasar al famoso efecto delante de mis atónitos y desubicados ojos. Nuestras miradas se cruzaron fugazmente en el trascurso de la fiestecita con aires chic y de pronto sentí que era el efecto marrón lo que siempre esperé desde el primer minuto en el que nací, me quedé pensando en ella un buen momento, me quedé pensando en invitarla a bailar, pensé en un futuro desplante de su parte, pensaba muchas cosas y cuando me dí cuenta, mis pies me había llevado por inercia al lugar donde ella se encontraba, la miré y la invité a bailar, no sé realmente como llegue hacia ese bendito lugar, pero sentía que una extraña fuerza me animaba e impulsaba para hacer lo que hice, sacarla a bailar. Bailas? Le pregunté y de inmediato me di cuenta que el efecto marrón de sus ojos eran tan ciertos como divinamente encantadores, simplemente el efecto marrón de sus ojos se convirtieron en el primer y en el último pensamiento de esa fabulosa noche, creo que del cielo me enviaron un presente divino: El amor. Mientras bailábamos al compás de una pegajosa canción de moda, mis ojos no dejaban de fijarse en los suyos, llegué a pellizcarme a escondidas, para darme cuenta que lo que estaba pasándome en esos momentos, era completamente cierto. Esos escasos tres o cuatro minutos que apenas duró la canción, de pronto se transformó en el pequeño intervalo de tiempo más maravilloso de mi impredecible vida. Oh, dulce efecto marrón, cuando te volveré a ver, pensé. (...)
En efecto, lo que me pasó ese día, fue algo “aparentemente” normal, común, quizá algo ordinario para los ojos del resto, pero lo que si realmente puedo afirmar que me pasó ese día, fue que conocí, gracias a mi buen amigo Raúl Porcina, en una fiestecita con rescatables chispazos de ser una fiestita chic, amena y acogedora conforme pasaba lentamente el tiempo; al famoso EFECTO MARRON e hizo que en forma inmediata e inexplicable, mi corazón se detuviera por algunos marcados segundos. De pronto sentí al mundo que giraba a mi alrededor como se detenía al ver pasar al famoso efecto delante de mis atónitos y desubicados ojos. Nuestras miradas se cruzaron fugazmente en el trascurso de la fiestecita con aires chic y de pronto sentí que era el efecto marrón lo que siempre esperé desde el primer minuto en el que nací, me quedé pensando en ella un buen momento, me quedé pensando en invitarla a bailar, pensé en un futuro desplante de su parte, pensaba muchas cosas y cuando me dí cuenta, mis pies me había llevado por inercia al lugar donde ella se encontraba, la miré y la invité a bailar, no sé realmente como llegue hacia ese bendito lugar, pero sentía que una extraña fuerza me animaba e impulsaba para hacer lo que hice, sacarla a bailar. Bailas? Le pregunté y de inmediato me di cuenta que el efecto marrón de sus ojos eran tan ciertos como divinamente encantadores, simplemente el efecto marrón de sus ojos se convirtieron en el primer y en el último pensamiento de esa fabulosa noche, creo que del cielo me enviaron un presente divino: El amor. Mientras bailábamos al compás de una pegajosa canción de moda, mis ojos no dejaban de fijarse en los suyos, llegué a pellizcarme a escondidas, para darme cuenta que lo que estaba pasándome en esos momentos, era completamente cierto. Esos escasos tres o cuatro minutos que apenas duró la canción, de pronto se transformó en el pequeño intervalo de tiempo más maravilloso de mi impredecible vida. Oh, dulce efecto marrón, cuando te volveré a ver, pensé. (...)
jueves, 9 de julio de 2009
Maldita Noche 8...!
En fin, lo que más le gustó de esa linda morocha era la forma en que le hablaba, como aconsejaba a Rafael, creo que necesitaba a una persona que le diga lo correcto a estas alturas de su vida, los consejos eran tan buenos que decidió hacerle caso a la mayoría de ellos. Necesitaba Rafael de alguien como ella para que sepa donde realmente ir. Si tan solo la hubiese conocido un par de años atrás pensó, mi vida sería otra, tal vez hubiere dejado la carrera y me hubiese dedicado a lo que más me gusta, el escribir, pensó Rafael. En algún momento pensó que se dedicaba a ello, su vida sería más linda y menos rutinaria que ahora. Quizá no sería un hombre poderoso, que tiene el control sobre muchas cosas, que puede hacer y deshacer todo aquello que considere pertinente, tal vez no hubiere tenido un buen coche o quizá la casa más linda, pero lo que hubiere tenido al cien por cien era paz y felicidad; una palabrita tan ajena a el cómo difícil de alcanzarla. Rafael siempre ha pensado que no ha nacido para su carrera, siempre se inclinó por el escribir, hacer canciones, hacer música, parece que está abandonando esa idea, ahora recuerda la presión constante de sus padres al decirle que estudie economía, cosa que hizo al pie de la letra tan solo para hacer sentir bien a los mismos, evitando así futuras riñas. Rafael alguna vez le mencionó su afición por el escribir, pero como todo padre quiere lo mejor para su hijo, descartaron tajantemente esa opción por considerar que el escribir nunca llenaría los bolsillos de billetes a Rafael. Ahora el estimado se encuentra cursando el segundo años de economía y recién se anima a escribir, espero que no sea demasiado tarde pensó. En fin espero que no sea muy tarde para ello, pensó y pues, si ya lo es, a la mierda con todo, musitó. (...)
domingo, 28 de junio de 2009
Maldita Noche 7...!
Ha sonado varias veces el teléfono, tan grande fue su lasitud que no contestó ni una sola llamada, menos se dignó en saber quien era la persona o personas que llamaban. Tocaron la puerta de su cuarto un par de veces avisando que la cena estaba lista, hizo caso omiso a ese llamado y decidió que lo mejor de todo era aplicar una pequeña cura de sueño. La vida de Rafael apuntaba a varias cosas, principalmente a tener una banda de rock, tocar, tocar y tocar, no por lucro sino porque se sentía bien haciéndolo. Por ahora esperaba con sensatez ese momento. Mierda son las once de la noche, gritó, no he cenado, dejó de hacer muchas cosas, tan solo por echarse a descansar y dejar salir su alma, dejar escapar aquella parte de su cuerpo que aun considera libre. Ni la idea del hambre rondó por su mente, su pereza disuadió ese concepto. Una fresca sensación de amanecer invadió su cuerpo, abrió los ojos a media luz y descubre que efectivamente había amanecido, creo que estoy enfermo, pensó. Tan solo le daban ganas de dormir, de holgazanear, de ronronear y de escuchar música y por supuesto de alimentarse cosa que hacía solo cuando tenía hambre. Que rico que es esto, el tirarse a la cama, al olvido sin tener en cuenta ninguna preocupación, sin tener que pensar en las clases, en los amigos, en las salidas, en sus noches de bohemia, en todo, en su vida. Espero quedarme así por buen tiempo, pensó, por el fuera por toda su vida. Rafael recordaba que hace algunos años atrás empezaba a salir con una chica, una linda morocha curvilínea, radiante y espectacular, la idea de esa chica se le vino a la mente porque era realmente difícil dejar de pensar en esa chica, recordaba que la conoció el día de su cumpleaños, se llamaba María de Jesús, ese día se hicieron buenos amigos, la química fue tan buena entre ambos que Rafael seguro moría por verla todos los días de su vida, tan solo para poder contemplarla y pasar momentos gratos y agradables al lado de esa belleza de mujer. María de Jesús era directa en decir las cosas, centrada, inteligente, sencilla, alegre y sobre todo divina. Cierta vez, salieron de paseo rumbo a una playa, ya en el trascurso hacia la misma, Rafael la miraba a cada instante por el rabillo del ojo, no podía dejar de mirarla, mientras que la linda morocha estaba preocupándose por el cuidado de sus uñas. En la playa, ya instalados en un pequeño restaurant, Rafael nuevamente se quedo pasmado en ella, pero esta vez estaba mirando aquellos rizos tan bien formados que volaban y se meneaban al ritmo de la fuerza del viento. Rafael solo esperaba que no se hubiese dado cuenta de aquella fijación que a su parecer resultó tan evidente como obscena. Rafael pensó, creo que María de Jesús esta sospechando que me estoy volviendo loquito por ella, que me estoy enamorando, tal vez tenga razón, creo que estoy confundido, pensó. Fue poco tiempo que estuvieron en ese trance, fue algo mirífico e indescriptible, Rafael esperaba que todas las chicas fueran como ella, creía que lo anteriormente descrito era una verdadera utopía, en algún momento pensó que estaba perdidamente enamorado de ella, pero poco a poco se fue dando cuenta que las cosas no eran como realmente el esperaba. Esa morocha tan linda simplemente debe ser mi amiga, tal vez sea mas que un amigo pero siempre seré menos que un amor para ella. Tal vez nunca se animó a decirle nada porque pensaba que se iba a ver afectada la relación amical entre ambos, quizá por eso nunca se atrevió a manifestarle su amor. Rafael llegó a pegarse tanto con ella que había descuidado muchas cosas, como por ejemplo el llamar a sus padres, a sus amigos, en reunirse con ellos, en visitar a su enamorada, enamorada?. Ahora recuerda, tiene enamorada, vaya memoria! musitó.
domingo, 21 de junio de 2009
Maldita Noche 6...!
Al siguiente día Anita despertó con ganas mucho más positivas de ver la vida, se sentía un poco más segura de si misma, aunque sabía perfectamente como iban a reaccionar sus padres. El quedarse sola en casa de su mejor amiga ya casi ni le afectaba, ya no se deprimía, ya no lloraba, ya no pensaba en el aborto, sentía que era otra mujer a pesar de su corta edad.
Isaura ha ido al colegio por enésima vez, pero siempre obtiene los mismos resultados, entra al salón donde estudiaba su hija Anita, todas excepto una sabe donde esta ella … Ella es Sofía, la misma que se muestra algo callada a comparación del resto del salón que empiezan a murmurar entre sí, tratando de adivinar el paradero de su compañera de clases. La profesora advierte el silencio de Sofía y en voz fuerte le pregunta .. Sabes algo Sofía? No! dijo rotundamente, de verdad no sé nada; aquella respuesta no fue bien recibida por la madre de Anita, quien esperó que acabase la clase para poder hablar algunos minutos con Sofía. Presiento que me estas ocultando algo, le dijo Isaura. No se de que me está hablando contestó Sofía. Sabes perfectamente a lo que me refiero, tan solo presiento que tu sabes algo. La verdad no lo sé señora. Hija por favor no me tengas así, soy una madre que lleva casi una semana buscando a su hija, y tu sabes donde esta ella. No sé nada señora discúlpeme y se echo a correr. La madre de Anita se quedo destrozada y estupefacta con la reacción, pero que niña tan rara pensó. Al regresar a casa Sofía le cuenta todo lo sucedido a Anita, la misma que tomó el mensaje con una serenidad que Sofía encontró rara e inexplicable. Ya no es la Anita de antes pensó Sofía al notarla mucho mas cambiada. Que le habrá pasado, creo que se le metió a la cabeza la idea de ser una madre responsable, pensó Sofía.
Por otro lado Rafael estaba con la compañía de un cigarro pasando la tarde, el humo envolvía su pequeño mundo, lleno de confusión, pensaba, pensaba, lloraba. Por que decidió no llamar nunca mas a Anita. A pesar de todo, el mundo de Rafael se tornaba gris y su confusión crecía cada vez más, llegó a su casa, se instala en su cuarto, enciende el equipo y deja correr un disco de Duncan Dhu, el siempre admiró a Mikel Erenxtun, su mente al escuchar el fenecido grupo, gravitaba por lugares inexplorados. Ha despertado, han pasado cuatro horas. En la calle reinaba el silencio y en el cuarto de Rafael, el sueño. Ya con el equipo apagado, Rafael recuerda que tenía que ir a la universidad; que cagada tan monótona y rutinaria, sobretodo predecible es mi vida, pensaba. Esto ya no puede seguir así… Rafael sentía que se apoderaban las ganas de mandar a la mierda todo, pero fuerzas interiores se lo impedían, se creía un cobarde por no hacerlo. Bueno en realidad lo es, lo acepta, trata de mostrar a todos su lado bueno, que todo esta bien, pero los odios, los miedos y las confusiones lo consumían poco a poco, sentía que acababan lentamente con su alma. Son las cinco de la tarde, ya es tarde… hoy faltó a clases se dijo. A todo esto, en que afectaría una falta en su rendimiento académico, tal vez no me afecte en nada, pensó (...)
Isaura ha ido al colegio por enésima vez, pero siempre obtiene los mismos resultados, entra al salón donde estudiaba su hija Anita, todas excepto una sabe donde esta ella … Ella es Sofía, la misma que se muestra algo callada a comparación del resto del salón que empiezan a murmurar entre sí, tratando de adivinar el paradero de su compañera de clases. La profesora advierte el silencio de Sofía y en voz fuerte le pregunta .. Sabes algo Sofía? No! dijo rotundamente, de verdad no sé nada; aquella respuesta no fue bien recibida por la madre de Anita, quien esperó que acabase la clase para poder hablar algunos minutos con Sofía. Presiento que me estas ocultando algo, le dijo Isaura. No se de que me está hablando contestó Sofía. Sabes perfectamente a lo que me refiero, tan solo presiento que tu sabes algo. La verdad no lo sé señora. Hija por favor no me tengas así, soy una madre que lleva casi una semana buscando a su hija, y tu sabes donde esta ella. No sé nada señora discúlpeme y se echo a correr. La madre de Anita se quedo destrozada y estupefacta con la reacción, pero que niña tan rara pensó. Al regresar a casa Sofía le cuenta todo lo sucedido a Anita, la misma que tomó el mensaje con una serenidad que Sofía encontró rara e inexplicable. Ya no es la Anita de antes pensó Sofía al notarla mucho mas cambiada. Que le habrá pasado, creo que se le metió a la cabeza la idea de ser una madre responsable, pensó Sofía.
Por otro lado Rafael estaba con la compañía de un cigarro pasando la tarde, el humo envolvía su pequeño mundo, lleno de confusión, pensaba, pensaba, lloraba. Por que decidió no llamar nunca mas a Anita. A pesar de todo, el mundo de Rafael se tornaba gris y su confusión crecía cada vez más, llegó a su casa, se instala en su cuarto, enciende el equipo y deja correr un disco de Duncan Dhu, el siempre admiró a Mikel Erenxtun, su mente al escuchar el fenecido grupo, gravitaba por lugares inexplorados. Ha despertado, han pasado cuatro horas. En la calle reinaba el silencio y en el cuarto de Rafael, el sueño. Ya con el equipo apagado, Rafael recuerda que tenía que ir a la universidad; que cagada tan monótona y rutinaria, sobretodo predecible es mi vida, pensaba. Esto ya no puede seguir así… Rafael sentía que se apoderaban las ganas de mandar a la mierda todo, pero fuerzas interiores se lo impedían, se creía un cobarde por no hacerlo. Bueno en realidad lo es, lo acepta, trata de mostrar a todos su lado bueno, que todo esta bien, pero los odios, los miedos y las confusiones lo consumían poco a poco, sentía que acababan lentamente con su alma. Son las cinco de la tarde, ya es tarde… hoy faltó a clases se dijo. A todo esto, en que afectaría una falta en su rendimiento académico, tal vez no me afecte en nada, pensó (...)
viernes, 19 de junio de 2009
Maldita Noche 5...!
Es muy tarde tengo que regresar a casa afirmó Rafael, la pase lindo, todo salió tan perfecto, te amo mi amor le dijo a Anita. Se dieron un beso de despedida y Rafael se marchó. Toda esa tarde paso tan de prisa, al mirar el reloj se percató que ya eran casi las diez de la noche, creo que ya era una hora prudente para que se marchara pensó y así fue. Anita había tenido un sueño en el que recordaba la primera vez en que se inicio sexualmente con alguien, una pequeña parte de su corazón lo extrañaba pero la porción restante lo odiaba por semejante acto de traición hacia su persona, traición que encontraba inexplicable, sobre todo imperdonable.
Encontrándose en un completo estado de laxitud, Anita se levanta de la cama y se dirige a la cocina para servirse algo de comer, encuentra todo en orden, las cosas en su sitio, algo que le pareció totalmente extraño. Que bicho le habrá picado para que haga esto pensó Anita, refiriéndose a Sofía. En tanto se sirve un poco de arroz con alguna que otra papa frita y se sentó para comer. Luego de algunos minutos aparece Sofía y le comenta sobre la visita que tuvo hace poco. El rostro fatuo y pávido de Anita se tornó cada vez más notorio para su amiga, quien no dudo en decirle que le cuente todo a sus padres sobre la encrucijada por la que esta pasando y matando de la preocupación poco a poco. Nooo! Acaso estas loca? Mi padre, me mataría si sabe que estoy embarazada, exclamó Anita, jamás hare eso Sofía ni lo pienses, ni lo pienses, le dijo. Primero debo estar segura que estoy en estado, luego ya veré lo que hago añadió. Positivo, el examen arrojo positivo, le dijo Anita a Sofía después de salir de una clínica con la mirada cetrina y desconsolada. Sofía abrazo intensamente a su mejor amiga, tanto así para que sienta que no esta sola y que cuenta con todo su apoyo para cualquier cosa que ella estime conveniente. Sofía le dijo, no te preocupes, todo saldrá bien, vamos amiga no te pongas así, se fuerte y asume todo esto como si fuera una bendición mas no como algo no deseado ni previsto por ti, añadió. Estando en casa de Sofía, Anita pensó muchas cosas, de nuevo le venía a la mente la idea pérfida del aborto; enclaustrada en ese pequeño mundo de confusión, estalló en llanto y juró nunca más pensar en eso. De pronto cayó la noche y Anita contemplaba desde el cuarto de Sofía el rielar de las estrellas y se le venían a la mente muchos recuerdos, entre ellos los momentos felices que pasaba con Rafael y por otro lado recordaba la actitud burda y palurda del sujeto que tenía como padre. Aquellos golpes, gritos y maltratos habían vejado y sobretodo deteriorado el amor que sentía por su padre, quien a pesar de cometer tales actos de abyección no dejaba de quererla, claro a su manera. Cuanto tiempo llevas ahí parada amiga, estas bien? Preguntó Sofía quien se asombro de ver a su amiga en un estado de absoluta quietud. Si estoy bien contestó ella. Creo que lo mejor será hablar con mis padres, creo que afrontare esto con mucha responsabilidad, ya le gane a la idea tonta y vana del aborto, tendré a mi bebe, duela a quien le duela, refiriéndose a su padre y tal vez a Rafael. Muy bien amiga, así se habla, replicó Sofía. Te felicito, eres muy valiente sabias? Te quiero mucho le dijo Sofía y cruzaron un abrazo inmediato como sincero. Bueno ahora me iré a dormir mañana tengo que ir al colegio, acotó, mientras que Anita siguió contemplando el brillo de los astros allá en el firmamento(...).
Encontrándose en un completo estado de laxitud, Anita se levanta de la cama y se dirige a la cocina para servirse algo de comer, encuentra todo en orden, las cosas en su sitio, algo que le pareció totalmente extraño. Que bicho le habrá picado para que haga esto pensó Anita, refiriéndose a Sofía. En tanto se sirve un poco de arroz con alguna que otra papa frita y se sentó para comer. Luego de algunos minutos aparece Sofía y le comenta sobre la visita que tuvo hace poco. El rostro fatuo y pávido de Anita se tornó cada vez más notorio para su amiga, quien no dudo en decirle que le cuente todo a sus padres sobre la encrucijada por la que esta pasando y matando de la preocupación poco a poco. Nooo! Acaso estas loca? Mi padre, me mataría si sabe que estoy embarazada, exclamó Anita, jamás hare eso Sofía ni lo pienses, ni lo pienses, le dijo. Primero debo estar segura que estoy en estado, luego ya veré lo que hago añadió. Positivo, el examen arrojo positivo, le dijo Anita a Sofía después de salir de una clínica con la mirada cetrina y desconsolada. Sofía abrazo intensamente a su mejor amiga, tanto así para que sienta que no esta sola y que cuenta con todo su apoyo para cualquier cosa que ella estime conveniente. Sofía le dijo, no te preocupes, todo saldrá bien, vamos amiga no te pongas así, se fuerte y asume todo esto como si fuera una bendición mas no como algo no deseado ni previsto por ti, añadió. Estando en casa de Sofía, Anita pensó muchas cosas, de nuevo le venía a la mente la idea pérfida del aborto; enclaustrada en ese pequeño mundo de confusión, estalló en llanto y juró nunca más pensar en eso. De pronto cayó la noche y Anita contemplaba desde el cuarto de Sofía el rielar de las estrellas y se le venían a la mente muchos recuerdos, entre ellos los momentos felices que pasaba con Rafael y por otro lado recordaba la actitud burda y palurda del sujeto que tenía como padre. Aquellos golpes, gritos y maltratos habían vejado y sobretodo deteriorado el amor que sentía por su padre, quien a pesar de cometer tales actos de abyección no dejaba de quererla, claro a su manera. Cuanto tiempo llevas ahí parada amiga, estas bien? Preguntó Sofía quien se asombro de ver a su amiga en un estado de absoluta quietud. Si estoy bien contestó ella. Creo que lo mejor será hablar con mis padres, creo que afrontare esto con mucha responsabilidad, ya le gane a la idea tonta y vana del aborto, tendré a mi bebe, duela a quien le duela, refiriéndose a su padre y tal vez a Rafael. Muy bien amiga, así se habla, replicó Sofía. Te felicito, eres muy valiente sabias? Te quiero mucho le dijo Sofía y cruzaron un abrazo inmediato como sincero. Bueno ahora me iré a dormir mañana tengo que ir al colegio, acotó, mientras que Anita siguió contemplando el brillo de los astros allá en el firmamento(...).
sábado, 13 de junio de 2009
Maldita Noche 4...!
En tanto, las cosas mas asombrosas volaban y revoloteaban por la mente de Anita, había tenido un sueño el mismo que describía, el primer beso, el primer abrazo, las primeras caricias y la primera vez que hizo el amor con Rafael, todo era mágico, Anita en su sueño empezaba a llevar su pensamiento en retrospectiva hacia su primera vez, recordaba que estaban en casa de su enamorado celebrando su primer mes juntos, para esa ocasión tan especial, Rafael había comprado una botella de champagne y algunos cigarrillos, recuerda que bebieron aquella espumante bebida, se miraron fijamente, sabían que algo más que un beso iba a pasar en aquel momento, las manos de Rafael sudaban, las miradas cada vez eran más profundas, se besaron con tal intensidad que de inmediato Rafael comenzó a besar aquel frágil cuello de su pequeña amada, los besos bajaban lentamente hasta llegar a sus tiernos pechos, los besaba con tal pasión como si fuese la última vez que hiciese el amor con alguien. Estaban tan excitados, se dejaron llevar por el frenetismo y la locura, no existían las palabras, no había conversación, solo existían los jadeos y las caricias, las manos de Rafael recorrían pausadamente los jóvenes y bien contorneados muslos de Anita, Rafael la apretó de la cintura, sintiendo de esta forma Anita la erección de Rafael. Anita empezó a acariciar el miembro erecto de Rafael que había despertado de un sueño no tan profundo, bajó su pantalón y empezó a besarlo tanto que Rafael le pidió que no siguiese por que moría por penetrarla intensamente, ella declinó a esa idea y siguió besando esa parte de su cuerpo. Las manos de Rafael acariciaban las finas hebras del cabello de Anita, acariciaba su rostro y la miró y se besaron, sabía que había llegado aquel momento tan esperado por todos aquellos mortales que solo creen en el sexo como la única fuente de satisfacción. Rafael siempre creyó que las relaciones no solo estaban basadas para su duración; en el sexo, sino en las dosis de ternura y en la forma de tratar su pareja y eso aparentemente estaba pasando en el. Hasta que al fin ella soltó el primer grito de placer o quizá dolor cuando Rafael comenzó a penetrarla. Anita a inicios tenía miedo, Rafael no sabía porque, al final Anita le confesó que nunca había tenido intimidad con un hombre, para ello Rafael le respondió que no importaba si era o no virgen, solo importaba que la amaba y que no le daba mucha importancia a cosas tan desfasadas como lo es la virginidad. Anita recordaba que todo iba tan bien, estuvieron un buen rato así disfrutando todo lo que el amor y el sexo les ofrecía hasta que una llamada interrumpió esa dulce faena, todo el ritual se quebró, se derrumbó, fue Anita a contestar el teléfono. Sorpresa!! Era su madre avisando que su viaje se prolongaba unos días más, al regresar al cuarto encontró a Rafael fumando desnudo y se preguntó .. Me estará esperando para continuar? Creo que ya todo se había enfriado, puesto que había pasado conversando un buen rato con su mamá que las ganas de seguir haciendo el amor con Rafael desaparecieron en ella. Se miraron, se besaron, ambos respondieron de una manera tan sorpresiva que al poco tiempo resultaron envueltos en las redes del amor (...)
Maldita Noche 3...!
En tanto Sofía había llegado de comprar algunas cosas para almorzar con Anita, olvidándose del yogurt de vainilla francesa que a Anita se le había antojado, para ello le ofreció un excusa poco creíble que Anita notó comprensible porque pensaba que estaba algo corta de dinero. No te preocupes amiga con esto está bien, dijo Anita. Bueno acá he traído algunas cosas para prepararnos algo y comer tranquilamente, añadió Sofía. Bueno está bien pero cocinas tu, porque la verdad me dan muchas ganas de dormir, respondió Anita. Como quieras dijo Sofía.
En tanto cocinaba, Sofía notó que tocaban la puerta con tanta frecuencia que presentía que algo no marchaba bien. Ya voy, ya voy gritó Sofía. Sorpresa!!! era la madre de Anita, quien en un tono desesperado pregunto por su hija. Hola soy la madre de Anita, se que estudias con mi hija, se que eres su mejor amiga, la has visto? Sabes estoy muy preocupada por ella, no se a donde fue, por favor dime algo y no te quedes callada, dijo Isaura. Sofía no salía del asombro al oír las palabras de la madre de su amiga, para ello se negó rotundamente, sintiendo algo de culpa por no contarle la verdad. No señora no la he visto para nada, si sabia algo , pero tan solo era por los rumores que circulaban en el colegio que había desaparecido, pero tan solo eso escuche nada mas. Bueno hija si sabes algo sobre Ani no dudes en buscarme esta bien? Esta bien señora musitó Sofía. Sofía había tomado una actitud totalmente plácida que luego encontró sorprendente para charlar y escuchar a aquella señora que andaba como loca buscando a su retoño. Al pasar algunos minutos se despidió de la madre de Anita y cerró la puerta lentamente, ya cerrada la misma no pudo creer lo que había pasado, corrió con tal prontitud para contarle a Anita, pero la encontró profundamente dormida y se negó a la idea de despertarla para contarle lo sucedido. Será mejor esperar a que despierte para luego contarle que su mamá vino a preguntar por ella, pensó Sofía(...)
En tanto cocinaba, Sofía notó que tocaban la puerta con tanta frecuencia que presentía que algo no marchaba bien. Ya voy, ya voy gritó Sofía. Sorpresa!!! era la madre de Anita, quien en un tono desesperado pregunto por su hija. Hola soy la madre de Anita, se que estudias con mi hija, se que eres su mejor amiga, la has visto? Sabes estoy muy preocupada por ella, no se a donde fue, por favor dime algo y no te quedes callada, dijo Isaura. Sofía no salía del asombro al oír las palabras de la madre de su amiga, para ello se negó rotundamente, sintiendo algo de culpa por no contarle la verdad. No señora no la he visto para nada, si sabia algo , pero tan solo era por los rumores que circulaban en el colegio que había desaparecido, pero tan solo eso escuche nada mas. Bueno hija si sabes algo sobre Ani no dudes en buscarme esta bien? Esta bien señora musitó Sofía. Sofía había tomado una actitud totalmente plácida que luego encontró sorprendente para charlar y escuchar a aquella señora que andaba como loca buscando a su retoño. Al pasar algunos minutos se despidió de la madre de Anita y cerró la puerta lentamente, ya cerrada la misma no pudo creer lo que había pasado, corrió con tal prontitud para contarle a Anita, pero la encontró profundamente dormida y se negó a la idea de despertarla para contarle lo sucedido. Será mejor esperar a que despierte para luego contarle que su mamá vino a preguntar por ella, pensó Sofía(...)
Maldita Noche 2...!
Como nos puede suceder esto dijo Don Roberto, ofuscado ante tal situación, como se nos va a escapar de esa forma, que se ha creído esta muchacha insolente. No digas eso Roberto, solo Dios sabe por lo que estará pasando nuestra hija, añadió Isaura, madre de la desaparecida Anita. La hemos buscado por todas partes y no aparece, he llegado al extremo de descuidar mi trabajo con tal de saber donde esta, pero nada de nada. Ya me las pagaras mocosa, ya me las pagaras pensó el iracundo Don Roberto. Tan solo ruego al señor que la proteja de todo mal, acoto Isaura. La culpa de esto la tienes tu, ya ves lo que conseguiste con tus chocherias para con ella, ya ves lo que lograste?. Eso te pasa por no actuar como yo, severamente, pero no; tu y tus niñerías solo lograron que nuestra hija se escapara de la casa con el vago de Rafael. Por lo menos yo, no la trataba como tu Roberto, yo la consentía si pero no la maltrataba, debes comprender que tan solo es una niña de quince, no tenias por que actuar de esa forma, el único que logro alejarla de la casa fuiste tú y nadie más que tu Roberto, añadió Isaura. Ya basta no me vengas con tus sermones, anda y sírveme algo que muero de hambre acoto Roberto. Hambre? Tienes Hambre?. Y sin embargo no te preocupas por el paradero de mi pequeña, esto no puede seguir así Roberto. Ya ha pasado más de una semana que no sabemos nada de ella, claro tu allí todo pletórico de salud y sin embargo no tienes el mínimo interés en hacer algo que pueda ayudar en encontrarla. Sabes qué? Voy a buscarla en casa de todas sus amigas del colegio para ver si al menos me dan noticias de ella, no puedo estar tranquila sin saber algo de mi hija, dijo Isaura y salió toda apresurada de la casa … Mi comida, mi comida; bramó Don Roberto. Mujer ven acá no seas terca, seguro estará escondida y muy asustada por allí después del último castigo que le propiné. Isaura hizo caso omiso a las palabras de su marido y salió apresuradamente a buscar de casa en casa de sus amigas de colegio, obteniendo en cada una de ellas solo negativas sobre el paradero de la joven desaparecida(...)
miércoles, 10 de junio de 2009
Maldita Noche ...!
Creo que estoy embarazada, pensó Anita. Esto es una broma, esto no me puede pasar a mí, no merezco esto, no puede ser. Las cosas no salieron como yo las pensaba. En tanto el mundo malpocado de Anita se tornaba cada vez más trágico y cualquier cosa negativa que pasaba a su alrededor ella lo consideraba como un óbice para poder salir adelante, todo me está saliendo mal, muy mal. Tal vez será la preocupación y este maldito estrés que me tiene así, ya me vendrá la regla, estoy segura de ello, ya me vendrá. Los días pasaban y cada vez conseguía atormentarse con la sola idea de tener un hijo, cuidarlo y sobretodo brindarle toda la protección que este necesita para que pueda desarrollarse con toda normalidad. La soledad se apoderaba de ella y jugaba un papel importante en su predecible vida. No puedo seguir adelante, no puedo continuar, estando sola el miedo me invade, tal vez si hubiera hecho caso a mis padres no estaría pasando por esto. No sé a dónde ir, a quien recurrir, estoy sola, estoy perdida, musitaba Anita con los ojos anegados en lágrimas. De pronto escucha que están tocando la puerta con tanta insistencia que de pronto no quería abrir por el temor de encontrarse con su padre o su madre que la buscaban con mucha desesperación. Abre Anita por favor soy Sofía, apenas Anita escucho la voz de Sofía y abrió la puerta. Pasa y siéntate le dijo. Sabes tengo noticias de tus padres, no sabes tonta, te andan buscando como locos y tu acá escondida en mi casa, tienes suerte que mis padres están de viaje, porque ellos no han de permitir esto.
Cuéntame, sabes algo de Rafael? Dijo Anita, bueno no se la verdad, me parece raro que no te haya dicho nada, se veían tan bien juntos, sinceramente no sé que es lo que está pasando entre ambos … bueno ya no empieces con todo esto si? Respondió Anita. La sola idea de pensar tan solo un poco en el, me deprime tanto que no quiero hacer cosa alguna, creo que es mejor desaparecer de este mundo para no seguir con este tormento. Calla no seas tonta, tu sabes que puedes contar conmigo para lo que sea le dijo Sofía, con una voz segura e inquebrantable. Gracias loquita, lo sé muy bien, gracias por todo. Sabes tengo que contarte algo …. Creo que estoy embarazada de Rafael. Que?? Gritó asustada Sofía. Si amiga tengo mucho miedo, la verdad es que no se que hacer. Mañana a primera hora nos vamos a escondidas al laboratorio mas cercano para que te practiquen un examen de sangre esta bien?. Me parece una idea bastante buena, asi despejaríamos toda clase de dudas.
Ya casi es medio día, voy a comprar algo para ver que hacemos esta bien, le dijo Sofía a Anita, sabes tráeme un yogurt de vainilla francesa. Mmm creo que estas con antojitos, no vaya a ser que resulte positivo y te friegues tonta. Anda tontuela no digas eso. Ni bien Sofía fue a comprar algunas cosas para preparar el almuerzo, Anita pensaba muchas cosas, por ahí se le venía a la mente la idea del aborto y por otro lado de tener al bebe entre sus brazos, pero la idea de ser madre no le venía para nada bien. De pronto sentía que el temor la invadía. Cuando Sofía no estaba con ella, Anita sentía que el mundo era muy grande y complicado para ella, asi que necesitaba de su presencia, compañía y de las locuras de su amiga para estar un poco más tranquila y segura de si misma.
Tal vez lo mejor será contarle a mis padres sobre mi estado, pero antes debo estar segura de estar en cinta, pensó Anita. Quizá con ello se acabe todo esto y mi vida recobre la normalidad y rutina de antes, pero luego recordó que no podía volver a casa porque huyo, aparentemente con rumbo desconocido con su amado Rafael, pero ahora este ultimo desapareció aterrado y sin conmiseración del lado de Anita al saber que un futuro padre de familia iba a llegar a su vida, el. (...)
Cuéntame, sabes algo de Rafael? Dijo Anita, bueno no se la verdad, me parece raro que no te haya dicho nada, se veían tan bien juntos, sinceramente no sé que es lo que está pasando entre ambos … bueno ya no empieces con todo esto si? Respondió Anita. La sola idea de pensar tan solo un poco en el, me deprime tanto que no quiero hacer cosa alguna, creo que es mejor desaparecer de este mundo para no seguir con este tormento. Calla no seas tonta, tu sabes que puedes contar conmigo para lo que sea le dijo Sofía, con una voz segura e inquebrantable. Gracias loquita, lo sé muy bien, gracias por todo. Sabes tengo que contarte algo …. Creo que estoy embarazada de Rafael. Que?? Gritó asustada Sofía. Si amiga tengo mucho miedo, la verdad es que no se que hacer. Mañana a primera hora nos vamos a escondidas al laboratorio mas cercano para que te practiquen un examen de sangre esta bien?. Me parece una idea bastante buena, asi despejaríamos toda clase de dudas.
Ya casi es medio día, voy a comprar algo para ver que hacemos esta bien, le dijo Sofía a Anita, sabes tráeme un yogurt de vainilla francesa. Mmm creo que estas con antojitos, no vaya a ser que resulte positivo y te friegues tonta. Anda tontuela no digas eso. Ni bien Sofía fue a comprar algunas cosas para preparar el almuerzo, Anita pensaba muchas cosas, por ahí se le venía a la mente la idea del aborto y por otro lado de tener al bebe entre sus brazos, pero la idea de ser madre no le venía para nada bien. De pronto sentía que el temor la invadía. Cuando Sofía no estaba con ella, Anita sentía que el mundo era muy grande y complicado para ella, asi que necesitaba de su presencia, compañía y de las locuras de su amiga para estar un poco más tranquila y segura de si misma.
Tal vez lo mejor será contarle a mis padres sobre mi estado, pero antes debo estar segura de estar en cinta, pensó Anita. Quizá con ello se acabe todo esto y mi vida recobre la normalidad y rutina de antes, pero luego recordó que no podía volver a casa porque huyo, aparentemente con rumbo desconocido con su amado Rafael, pero ahora este ultimo desapareció aterrado y sin conmiseración del lado de Anita al saber que un futuro padre de familia iba a llegar a su vida, el. (...)
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